David Bushnell, el aclamado
colombianista norteamericano y
dos veces becario Fulbright habló a la
Comisión en una entrevista exclusiva
sobre sus becas, su trabajo y su
pasión por Colombia.
Fulbright: ¿Cómo comenzó su
interés por Colombia?
Bushnell: Comenzó en la década de
los cuarenta, cuando era estudiante
universitario y debía escoger un
país para enfocar mi tesis. Colombia
sobresalía en América Latina como un
modelo de democracia bien llevada
y también había sido un buen apoyo
para los alidados en la Segunda
Guerra Mundial, así que su imagen
positiva captó mi atención.
F: Usted fue un pionero al
profundizar en la historia del
país, tanto en Colombia como en
Estados Unidos, ¿cómo era ese
panorama entonces?
B: La historia Latinoamericana en
general no se desarrollaba mucho
en Estados Unidos en los cuarenta.
No fue sino hasta los sesenta que
hubo una explosión de interés en el
continente por el régimen de Fidel
Castro. México también estaba muy
presente pero Colombia brillaba por
su ausencia. Por su parte, aquí en el
país no se profesionalizó como tal la
historia sino hasta que llegó Jaime
Jaramillo en los sesenta. Hasta ese
momento la Academia Nacional de
Historia se encargaba del tema, con
historiadores amateurs que cubrían
en general temas político-militares
muy puntuales.
F: ¿Cuál es su tema favorito en la
historia de Colombia?
B: He estudiado los procesos
electorales que comenzaron en la
Independencia.
F: Un tema que hoy está más
vigente que nunca.
B: Desde que se iniciaron estos
procesos hace 200 años en Colombia
hubo siempre muchas cusaciones
de manipulaciones de votantes por
parte de los curas o los altos mandos
laicos. La alta tasa de analfabetismo
permitió ese tipo de manipulaciones.
En Cundinamarca y otros sitios, por
ejemplo, se estipuló el voto secreto
por escrito, pero los analfabetas
recibían una ayudita que incluso se
autorizó en el texto constitucional.
F: Su primera disertación fue
sobre el régimen de Santander,¿es él su personaje favorito?
B: No sé si mi personaje favorito,
definitivamente mi presidente
favorito, porque era muy serio y
responsable. No tenía el carisma
de Bolívar y la gente no lo quería
propiamente, pero lo respetaba. Fue
un gran administrador, aunque no era
tan popular.
F: ¿Y si tuviera que escoger a un
personaje?
B: Entonces sería Alfonso López
Pumarejo porque int rodujo a
Colombia al siglo XX y fue una figura
fundamental.
F: ¿Y el que menos le gusta?
B: Marroquín porque perdió Panamá.
F: ¿Qué significaron para usted
las dos becas Fulbright?
B: Una experiencia muy gratificante.
Enriquecedora, profesional y
personalmente. Los amigos más
antiguos que tengo son colombianos
y los conocí cuando era becario.
F : ¿Cómo ve el proceso
democrático del país, después de
una vida dedicada a su estudio?¿Se desilusionó de esa imagen de
democracia perfecta de los años
cuarenta?
B: Cuando comencé mi investigación
en 1948 después del Bogotazo, su
estatus de democracia moderna ya
comenzaba a ser cuestionada, pero
aunque ha habido momentos positivos
en la historia de la democracia
colombiana y momentos negativos
f inalmente pienso que mi fe en
Colombia no ha sido en vano. |